La agricultura en Lanzarote

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Hay una pregunta muy recurrente en todas las visitas y rutas de senderismo que realizo: ¿existe agicultura en Lanzarote? La aridez de los paisajes volcánicos de la isla lleva a todo turista a pensar que la tierra es infertil, que no se puede cultivar nada en esta isla tan seca y árida. Pero nada más lejos de la realidad.

La economia de la isla cambia hace unas décadas, a finales de los años 60 con el boom del turismo y cuando el primer establecimiento hotelero abrió sus puertas en Puerto del Carmen , aunque hay quien dice que incluso antes – durante los primeros años del siglo XX había un hotelito (hoy ya inexistente) en Arrecife, cerca del muelle de las cebollas.

Fue en estos años cuando César Manrique empezó a trabajar en la transformación de la isla. El gran genio se centró en el desarrollo económico de su isla, siempre en el respeto de la naturaleza y siempre poniendo en relieve el rol de los campesinos de Lanzarote, los verdaderos protagonistas en toda su obra.

Hasta la primera mitad del siglo XX, los habitantes de la isla vivían de la agricultura, de la ganadería y de la pesca.

A pesar de la escasez de las lluvias y de la falta de agua, el suelo de Lanzarote es fértil, siempre lo ha sido. Es un suelo cubierto de lapilli, un material permeable que no deja evaporar el agua.

Cultivos de la vid en La Geria

La humedad del rocío, el agua de las escasas lluvias filtran hasta el fondo de los campos de cultivos, hasta las raices de las plantas, y ahí se queda. Los lapillis (o rofe, como se llaman aquí), no dejan evaporar el agua.

Además de las particularidades de la tierra volcánica, los habitantes de la isla agudizaron siempre su ingenio para aprovechar los escasos recursos naturales.

Todas las casas de Lanzarote, por lo menos las viviendas tradicionales, tienen su propio aljibe donde se almacena el agua. A menudo son aljibes subterráneos, construido a los lados de las viviendas, bajo los techos inclinados de las casas.

Los diferentes cultivos en Lanzarote

Ya antes de la Conquista por parte de los normandos, en Lanzarote se practicaba la agricultura de secano, cultivando sobretodo trigo, cebada y centeno. Los aborigenes molían los cereales de manera manual para producir el gofio, harina de cereales, típica de todas las islas canarias.

Tras la conquista, Lanzarote se convirtió en un señorío y se estableció el sistema del diezmo, según el cual los campesinos tenían que dar al clero la décima parte de sus cultivos o de los productos de la ganadería.

¿Dónde se guardaba – entonces – todo lo recaudado por el clero? A tal fin, se construyeron las famosas cillas, o granero. “Cilla” es un término que viene del latín cella, que significa despensa. Las cillas eran como graneros donde el clero guardaba todas las provisiones. Tanto la isla de Lanzarote, como la de Fuerteventura, han sido consideradas durante mucho tiempo el granero de Canarias.

En la isla de Lanzarote hubo 7 cillas, siendo las más importantes las de Teguise y de Haria. La primera fue costruida en 1680, muy cerca de la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe. El edificio – que hoy es sede de una entidad bancaria – fue rehabilitado en 1986 y las obras fueron dirigidas por César Manrique. La cilla de Haría fue construida en 1565, pero con el paso del tiempo fue perdiendo importancia, a favor de la de la villa histórica. Las otras cillas se encontraban en San Bartolomé, en Tias, en Chimanfaya (aldea que fue sepultada por las lavas de las erupciones del Timanfaya, y hoy inexistente), en La Geria y Yaiza. En esta última se guardaban los cereales recolectados en el lugar donde hoy se encuentran las Salinas del Janubio y que luego se exportaban a la isla de Fuerteventura desde el puerto de Janubio.

De todas estas cillas, hoy solamente quedan la de Teguise y la de Tías, que es la actual ermita de S. Antonio y cuya rehabilitación, al igual que pasó con la de Teguise, fue dirigida por Manrique.

Un suelo fertil a pesar de la escasez de agua

Además de los cereales o de la vid, los otros productos de la agricultura han sido y son:

  • la batata, introducida a principio del siglo XIX y que tiene su habitat ideal en la zona de El Jable, una zona que va desde Famara hasta Guacimeta;
  • el tabaco, se empezó a cultivar a partir de los años 30 del siglo pasado. La principal finca de tabaco se encontraba en Tiagua, en lo que hoy es el Museo Agricola El Patio.
  • la barrilla, se cultivó desde la mitad del siglo XVIII y hasta principios del siglo XIX. Es una planta que crece en terrenos secos; al principio se utilizaban sus semillas para producir gofio (de la variante conocida como cosco) y, en una segunda fase, la planta sirvió para producir jabones, sosa caustica y tintes que luego se exportaban desde el puerto de Arrecife.
  • el tomate o la cebolla son cultivos típicos de la zona de Tinajo, mientras que en la zona de El Jable se cultivan también melones, sandias, calabaza y papas.

El trabajo en el campo era (y es) una ardua tarea en la que participaban tanto las mujeres como los hombres. Los niños ayudaban a limpiar los campos retirando las piedras que podía haber en el suelo para luego utilizarlas para construir los muros que delimitaban cada una de las fincas o los que se construyen para proteger las plantas de los alisios.

Tinajo, Haria o Macher, son algunos de los pueblos que aún viven de la agricultura. En la pequeña localidad de Uga, en el sur de Lanzarote, pero también en Mancha Blanca, en Teguise o en la misma Haria, una vez a la semana tienen lugares mercadillos agricolas donde los pequeños productores venden a residentes y turistas sus propios productos.

Tinajo tiene un suelo óptimo para la agricultura, teniendo en cuenta la escasez de lluvia y agua que caracteriza la isla de Lanzarote. Aquí el terreno mantiene la humedad del suelo evitando la evaporación. La arena de origen animal de El Jable, además, proporciona gran contenido de nutrientes a las plantas.

En los meses de pandemia que acabamos de dejar atrás, hemos entendido la importancia de no depender sola y exclusivamente del turismo. Personalmente, una de las cosas que podemos (y debemos) hacer es potenciar el consumo local, favoreciendo una economia y un turismo más sostenibles para todos, tanto para quienes viajan como los que viven en un determinado lugar. De este modo, también se apoya al sector agricola y ganadero de Lanzarote.

Por Guia En Lanzarote

Decía Saramago:Lanzarote no es mi tierra, pero es tierra mía. Hago mía esta frase.

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