Un poco de historia

Acompañando a turistas a descubrir las bellezas naturales y artísticas de Lanzarote, me doy cuenta que muy poca gente conoce la historia de Lanzarote; y siempre hay alguine interesado a recibir información sobre el pasado de la isla.

Por eso he decidido hacer un pequeño resumen de los principales acontecimientos históricos de la isla.

En el post de hoy haré un repaso rápido de todos aquellos acontecimientos que han dejado una huella en la cultura y sociedad de Lanzarote. Dejaré muchas cosas sin relatar, no por ello se trate de acontecimientos menos importantes…

Como todas las islas canarias, Lanzarote estaba habitada por los guanches (nombre genérico usado para definir a las poblaciones de las islas anteriores a la Conquista, aunque para ser correctos los guanches son solamente los aborigenes de Tenerife, en Lanzarote y Fuerteventura se les denomina Majos).

Los pozos del Rubicón

En 1402, los normandos Jean de Bethencourt y Gadifer de La Salle llegaron a la isla, bajo las ordenes del reino de Castilla y empezaron la Conquista de las islas canarias.

Debido al carácter amigable de los Majos, éstos se rindieron con más facilidad respeto a los habitantes de otras islas – como por ejemplo pasó en Tenerife o La Gomera. Por ello la Conquista de la isla de Lanzarote se pudo llevar a cabo en pocos meses. La conquista empezó en Los Ajaches, en un lugar del macizo hoy casi desaparecido por completo y conocido como el Rubicón.

A partir del siglo XV, Lanzarote pasó a ser un Señorío perteneciente a la familia de los Herrera, quienes instalaron su sede en la villa de Teguise, convirtiéndola en la primera capital de la isla.

En la antigua Acatife (así se conocía Teguise durante la era aborigen), los Señores de Lanzarote empezaron a construir sus palacios, dos conventos y una de las iglesias más bellas de las islas canarias.

A partir de este momento la isla fue objeto de los ataques de los piratas. La Corona española envió a uno de sus arquitectos para ayudar a la gente de la isla a mejorar sus torres defensivas. Se empezaron así a construir nuevas fortalezas y ampliar las torres ya existentes: el Castillo de Guanapay en Teguise, la Torre del Aguila en Playa Blanca, y los castillos de San José y San Gabriel en la capital Arrecife.

Tras la conquista la isla empieza a vivir una época de crecimiento y relativo bienenstar. Todo parecía seguir por el buen camino hasta que la noche del 1 de Septiembre de 1730, una de las montañas (así se llaman a los volcanes en la isla) empezó a echar fuego por una de sus bocas. Empiezan así las primeras erupciones históricas de Lanzarote, que duraron 6 años, y que marcaron un antes y después en la historia de Lanzarote.

Se destruyeron aldeas, pueblos y campos de cultivos. La población se vio obligada a desplazarse hacia el norte de la isla o a marcharse a otras de las islas canarias. Tras unos primeros años de desconcierto, los habitantes de Lanzarote consiguieron revertir esta situación provocada por un desastre natural en algo positivo para la economía y la sociedad de la isla. Tras años de duro trabajo, cargados de esperanza y perseverancia, nuestros campesinos consiguieron algo impensable hasta entonces: poder cultivar la vid en un terreno completamente cubierto por ríos de lava y cenizas volcánicas. Nace así lo que hoy es el Paisaje Natural Protegido de La Geria. Lanzarote empieza a convertirse en uno de los más importantes productores de vino de Canarias. En julio de 1824 la tierra vuelve a temblar otra vez en el centro de la isla, y empiezan las segundas erupciones históricas, que duran unos meses.

La economía de la isla empieza a cambiar. La agricultura, la pesca y la ganadería empiezan a convivir con los comercios, tanto entre islas como con la zona del norte de África. Lanzarote empieza entonces a crecer desde un punto de vista económico y Arrecife empieza a adquirir cada vez más importancia gracias a su puerto. Ésta es una de las razones por la que en 1847 se cambia la capitalía de la isla, de Teguise a Arrecife. La cochinilla, la barilla (planta de la que se extrae la sosa para producir jabón) y el vino empiezan a representar los principales productos de exportación de la isla.

La isla sigue con su crecimiento económico y social hasta los años 60 del siglo pasado cuando llegan los primeros turistas a la isla. César Manrique se empeña a fondo para que su tierra natal se convierta en el lugar más bello del mundo y empieza a dar forma a muchas de aquellas maravillas que hoy todo el mundo visita cuando viene de vacaciones a Lanzarote.

Una de estas obras, su primera obra arquitectónica en Lanzarote, es Jameos del Agua: parte de un túnel volcánico utilizado como vertedero que el gran artista supo transformar en uno de los centros turísticos hoy más visitados de la isla.

En este enlace, te dejo una guia para que disfrutes de una visita a Jameos del Agua, a tu ritmo: como y cunado quieras, sin tener que seguir horarios establecidos, son mezclarte con otras personas, y como si tuvieras una guia de turismo a tu lado.

Publicado por Guia En Lanzarote

Decía Saramago:Lanzarote no es mi tierra, pero es tierra mía. Hago mía esta frase.

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