Arrecife: un paseo por la capital

dig

En la segunda mitad del siglo XIX, Arrecife se convirtió en capital de la isla de Lanzarote, arrebatándole el título a Teguise. Desde este momento el que era un pequeño pueblo de pescadores empezó a crecer, no solamente desde el punto de vista demográfico sino también económico.

El origen de la ciudad se encuentra en la zona que hoy conocemos como Charco de San Ginés, una pequeña laguna alrededor de la cual podrás encontrarte una gran variedad de bares y resaturantes que dan vida a este precioso rincón lleno de historia.

Charco de San Ginés con la iglesia al fondo

Desde aquí tendrás dos opciones para realizar tu visita a la ciudad: podrás conocer la Arrecife más tradicional y su historia ligada al mundo de la pesca, o la Arrecife más histórica y descubrir la evolución de la actual capital de la isla.

ARRECIFE Y LA PESCA

No muy lejos del Charco de San Ginés se encuentra la actual Escuela de Pesca de la isla, una escuela creada en los años 40 del siglo pasado. En ese mismo periodo solamente había 3 en toda España, y la de Arrecife era la que tenía mayor prestigio e importancia.

La tradiciones pesquera en la isla, y sobretodo en su actual capital, tiene origenes remotas. A partir de la Conquista, la pesca empieza a ganar importancia en la economia de la isla; al igual que en la agricultura, el de la pesca es un sector de mucho esfuerzo y trabajo que muy pocas veces tiene su merecida recompensa en términos de producción.

Lo que queda del antiguo muellito de Arrecife

No muy lejos de la escuela de pesca podrás ver los restos del antiguo muelle de la capital, llamado el muellito. Justo frente del muellito, se ve lo que hoy es uno de los principales puertos de Arrecife: Puerto Naos, dentro de la zona más moderna conocida como Marina Lanzarote. Y digo más moderna, no porque sea de construcción reciente, sino porque es una de las últimas zonas de la antigua Arrecife en ser re-estructurada. Si hablas con los mayores de Arrecife, quizás ellos y ellas no te sepan decir dónde está Marina Lanzarote, pero sin duda te indicarán donde está «El Varadero«, que es cómo se conocía a esta zona.

En el antiguo puerto de Naos, hoy llegan los grandes cruceros a la isla

Si sigues caminando, desde el muellito llegarás a las antiguas salinas, comunmente llamadas Salinas Naos, porque se encuentran en las proximidades de Puerto Naos. Éstas, junto a las Salinas Grandes que están cerca del otro muelle de Arrecife (Puerto de Los Mármoles) fueron construidas a principios del siglo XX.

Las embarcaciones de los marineros de Arrecife que salían a pescar durante meses necesitaban la sal para poder conservar el pescado en óptimas condiciones. Debes pensar que los barcos desde Arrecife llegaban casi a la costa africana y estaban hasta 6 meses en alta mar pescando, y sin tocar tierra. Solía haber embarcaciones de menor tamaño que eran las encargadas de pescar, y una un poco más grandes donde se depositaba todo el pescado recogido por las otras embarcaciones. Este barco, desde aguas cercanas a la costa africana, se dirigía hacia la isla de Tenerife y desde ahí se repartía luego el pescado a todo el archipiélago. Las salinas de Arrecife también abastecieron de sal a los ejercitos de Europa durante la Primera Guerra Mundial, ya que Lanzarote se encontraba geográficamente más cercana a las operaciones que se desarrollaban en territorio africano. Hubo una época en la que la flota pesquera de Lanzarote, representaba casi el 90% de la flota de todo el archipiélago canario. Por razones geo-políticas, la industria de la pesca (ligada a la industria conservera que empezaba a desarrollarse a partir de los años 50 del siglo pasado) empezó gradualmente a perder importancia en la economía de la isla, y de Arrecife en particular.

ARRECIFE Y SUS EDIFICIOS HISTÓRICOS

Mientras a un lado del Charco de San Ginés, la vida se desarrollaba alrededor de la pesca, en el otro lado se concentraba toda la actividad administrativa y política de la ciudad.

Esta segunda opción de visita de la ciudad, empieza con un agradable paseo por la actual zona del Charco de San Ginés, para dirigirnos hacia la frenética pero bonita Calle Real (como comunmente se conoce a la calle León y Castillo).

Antes de llegar ahí haremos una parada y visitaremos la Iglesia de San Ginés, patrono de la ciudad. Un edificio sencillo, pero que fue importante para el comienzo del desarrollo de la ciudad. Esta iglesia empezó siendo una pequeña ermita y, tras convertirse Arrecife en capital, fue ampliándose para poder atender a los cada vez más numerosos feligreses de la ciudad.

Fachada de la iglesia de San Ginés

Al final de la Calle Real visitaremos el edificio conocido como Casa Amarilla, el primer edificio de uso administrativo de la ciudad, que debe su nombre al color de sus paredes y que fue la anterior sede del Cabildo de Lanzarote.

Desde aquí llegaremos a la Avenida Marítima donde podremos visitar el Castillo de San Gabriel, al cual se accede pasando por el Puente de Las Bolas. El Castillo es hoy sede del Museo de la Historia de Arrecife y fue costruido en el siglo XVI para defender la ciudad de los primeros ataques piratas. Al ser originariamente costruido principalmente en madera, fue destruido durante una de las primeras invasiones tras la Conquista, para volver a ser reformado gracias a la ayuda de la Corona de Castilla. En esta segunda fase de costrucción, se buscó también una forma de conectar la fortaleza con el resto de la ciudad; por ello se costruyó lo que se conoce como Puente de Las Bolas.

Castillo de San Gabriel

Desde aqui, aprovechamos para descansar en la cercana Playa del Reducto, una zona tranquila, una playa de arena blanca fina, cerca del que es el edificio más alto de la isla, el Arrecife Gran Hotel, conocido por los habitantes de Lanzarote como el Hotel Quemado, por sufrir un incendio hace ya unas decadas.

Marina Lanzarote

Después de esta pequeña y agradable parada, seguimos nuestra visita y llegamos a la zona de Marina Lanzarote, nueva zona comercial de la ciudad, cerca del Muelle de la Marina, y punto de conexión con la ciudad para los cruceristas que visitan la isla. Desde aquí podrás empezar la visita a la Arrecife más tradicional, aquella parte de la ciudad que ha sido desde siempre ligada al mundo de la pesca.

La visita a la Arrecife histórica no puede no terminar con una parada al MIAC, el Museo Internacional de Arte Contemporánea. Se trata de otra fortaleza costruida para defender la ciudad de los piratas. Construida en los años 1774-77, fue conocida también como Fortaleza del Hambre, por las grandes carestias que se vivían en la isla en aquellos años. Tras una larga temporada de abandono, César Manrique decidió reformarlo y trasformarlo en el museo que conocemos hoy en día.

Haciendo clic abajo podrás descargarte una guia virtual para visitar la ciudad a tu ritmo, descubrir cada rincón y disfrutar de la gastronomía de la capital de Lanzarote.

Por Guia En Lanzarote

Decía Saramago:Lanzarote no es mi tierra, pero es tierra mía. Hago mía esta frase.

Deja un comentario